No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura, casi nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes, él era dueño de si mismo, ella una insegura. La vida les sonreía, (esa era una de las pocas cosas que podían compartir) y bueno sus manos, parecían haber sido hechas como piezas exactas para encajar una con otra, y así le devolvían la sonrisa a la vida, con los dedos entrelazados y mirando en la misma dirección, como quien espera más de lo que tiene.
Consejos, experiencias, opiniones, vivencias... Toda clase de relatos acerca de aquello a lo que llamamos "vida".
lunes, 26 de enero de 2015
"No tenían muchas cosas en común"
No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura, casi nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes, él era dueño de si mismo, ella una insegura. La vida les sonreía, (esa era una de las pocas cosas que podían compartir) y bueno sus manos, parecían haber sido hechas como piezas exactas para encajar una con otra, y así le devolvían la sonrisa a la vida, con los dedos entrelazados y mirando en la misma dirección, como quien espera más de lo que tiene.
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